Publicado: 27 de Julio de 2017

Si tu coche tiene más de 10 años, deberías empezar a prestarle una mayor atención, pues el 70 % de las averías que sufren los vehículos son a partir de esa edad, mientras que apenas uno de cada diez averías se producen en coches con entre 1 y 5 años.

Según un estudio realizado por Autingo, en el que se han analizado unas 14.300 solicitudes de reparaciones recibidas a través de la plataforma online, más del 60 % de los vehículos supera los 10 años en España. Un dato a tener en cuenta ya que el envejecimiento del vehículo puede derivar en padecer accidentes, aumento de la emisión de contaminantes y, por supuesto, averías de más gravedad y mayor inversión económica.

Averías más comunes

Entre las averías más comunes en los coches detectadas a partir de los 10años destaca el desgaste de la correa de distribución, una avería que se puede evitar realizando un mantenimiento adecuado y las revisiones pertinentes, pero cuya rotura puede dañar gravemente el motor. La antigüedad del vehículo también afecta seriamente al embrague y los distintos componentes del sistema de frenos, reduciendo su efectividad y capacidad de uso. Además, elementos tan importantes para la seguridad como son los anclajes de los cinturones y las averías en los tubos de escape son propensos a acusar importantes desgastes y fisuras con el tiempo y conviene revisarlos, pues se encargan de reducir la emisión de gases a la atmósfera.

La importancia de realizar un mantenimiento

Son averías, que en muchos casos suponen un importante desembolso económico, pero que según Pedro Sanz, director general de Autingo, podrían evitarse, en cierta manera, realizando un adecuado mantenimiento.

“El desgaste por uso a lo largo de los años trae consigo averías de lo más normalespara un vehículo que va quedando anticuado, pero en ocasiones no llevar a cabo el mantenimiento adecuado conlleva a la aparición de averías que pueden agravar aún más la situación y poner en riesgo la seguridad al volante”, declaró.

Por ello, es importante realizar las revisiones periódicas, a ser posible en un taller de confianza, y acometer los arreglos necesarios a tiempo. Al final, un coche con un buen mantenimiento tiene una vida mucho más larga y segura, no poniendo en peligro ni a sus ocupantes ni al resto de conductores. 

Los coches modernos cuentan con más componentes y son más complejos que los antiguos, y aunque algunas averías se han erradicado por completo, han aparecido otras de nueva generación como los fallos presentados en los sistemas multimedia, navegadores e interfaces de entretenimiento. Eso sí, los problemas mecánicos están cada vez más solventados.